Metal
Cuando los precios se elevan, los nervios se imponen. No. Cuando los precios se elevan, los sentidos se imponen. Escucho el aparato de ultrasonido contra las cucarachas, una aguja cuando cae y los botones del control remoto que se destraban después de hacer zapping. Los minerales del pan y del agua tienen gusto a cal, o a cáscara de banana. La gente sigue caminando, pero sus cuerpos se articulan en muchos más lugares. Mientras que todos, como siempre, entran y salen por las puertas de los trenes, yo camino por el microcentro con una pala en la mano. En cada esquina hago saltar la brea y las monedas de cincuenta centavos. Están nuevas, sí, y no significan nada.
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El poema de ayer, “Certeza del poeta”, es de Celia Gourinski (Buenos Aires, 1938), tomado del libro Inocencia feroz, que publicó Editorial Argonauta en 1999.

