IV
Hemos olvidado los libros sagrados de nuestra raza
las predicciones que sobre nuestra estirpe fueran escritas
en el barro.
Profetas surgidos de los serpentarios anuncian huracanes
lluvia de áspides
y esgrimen la venganza con cabeza de hidra.
Pero aún conservamos los huesos afilados como cuchillos
para recortar el sol en esta noche interminable..
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El poema de ayer, “Oficio de viento y sombra”, es de Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919). Está publicado en La vigilia y el viaje. Poemas 1944-1960, yo lo tomé de este blog.

